Mis alumnos me vuelven loca

Crónicas de una docente de media. Fabiana Godoy Di Pace

viernes, 14 de septiembre de 2012

La nocturna pudo conmigo


¡¡¡Me costó tanto conseguir estas horas de lengua a la noche!!!! Porque pensaba que trabajar en secundario de adultos iba a ser más tranquilo.... ¡Qué error! No hacen nada y leemos en voz alta la novela en clase (novela policial) porque no la leen en sus casas... Encima tengo que soportar que algún "incluido por el sistema" haga ruidos de pedos y eructos mientras leemos, qué horror. Voy a tener que renunciar. 
¿Eso es incluir? Se quejan de todo. Si leo la novela que fotocopiaron, protestan. Si les propongo leer otra cosa, se quejan de tener que volver a fotocopiar. ¿Cambio de novela? Pero era actual... no les interesa nada, escriben tipo telegramas con serios errores de ortografía. Hasta ahora venía trabajando la lectura colectiva y luego los resúmenes, para que por lo menos aprendieran técnicas de estudio: la reducción de textos.
No sé qué hacer, no sé si quiero y si puedo. Estoy desmoralizada.
Pero el lema es incluir. No hay ningún tipo de admisión ni de filtro... Supuestamente sería la nota, o el momento de la inscripción. Pero el director toma a quien venga y mis escasos bochazos (10%) sirvieron para intensificar el odio de los más marginales, o sea, para nada. Y siguen viniendo ya que la escuela es el único lugar en donde uno los trata bien, con respeto (algo que ellos no devuelven). 
Los interpelamos como seres pensantes, con posibilidades y con esperanzas de futuro. Ahora, eso sí, los docentes tenemos prohibido insultarlos, discriminarlos y desvalorizarlos (porque somos adultos con la misión sarmientina de "civilizar" dando el ejemplo). Pero, ¿por qué tenermos que sufrir nosotros una respuesta que nos denigra, nos descalifica y nos hace sentir tan mal? Si la pedagogía crítica habla de la igualdad de saberes, de un posicionamiento de igual a igual con el alumno, ¿por qué los docentes tenemos que sufrir este mal trato de estos seres que no valoran nuestro esfuerzo por intentar que sean mejores personas?
No entienden que una mejor formación los transformaría en mejores ciudadanos con mejores expectativas laborales y sociales. Y si los llegamos a insultar (mamma mia!), somos nosotros los que nos comemos un sumario administrativo que nos hace un agujero en nuestra carrera. Mientras tanto tenemos que soportar sus insultos, ninguneos y golpes bajos que nos hacen un agujero en el alma y en nuestro estómago. 
Como Jesús, nosotros ponemos la otra mejilla. Y seguimos apostando a que aprendan... Y aguantando.
Quizas vienen a eso a la escuela, a conectarse con nuestras miradas esperanzadas en ellos...
Yo les pregunto: ¿para qué venís a la escuela si sos adulto y no tenés ganas de aprender? 
Silencio
¡Ya sé! si el lema es contener, y no importa tanto que aprendan... la próxima vez que los vea les voy a pregunta: ¿qué quieren ver? qué quieren hacer? 
Cierto, que ahora los docentes somos asistentes sociales y entretenedores. 
Y tal vez, algo de rebote aprendan.
¿Cuál es el conocimiento válido en la escuela de hoy?
¿qué es lo que les sirve aprender para la vida postindustrial e informacional de hoy? 
Estamos en crisis, hermanos. 
Yo no voy a cambiar nada. Pero tengo que sobrevivir en este sistema colapsado
¿Vale la pena ir a trabajar con el ánimo pisoteado para que me lo sigan pisotenado?

1 comentario:

  1. Perfecta descripción de un bachillerato de adultos.
    Desde 1986 hasta diciembre pasado estuve en MI ESCUELA del alma en uno de ellos. Dejé. No pude más.
    Lo que describís es lo que está pasando. Y nosotros no estudiamos para eso. Por eso, decidí irme, tomé un cargo en el profesorado de Historia de mi ciudad, y me fui... Con todo el dolor de mi alma, pero no daba más.
    Esto, hace 10 años, no pasaba. Era otra cosa. La gente tenía -al menos- respeto y si no lo tenía, lo aprendía.
    Muy descaradamente, el año pasado me encontré con aberraciones inconcebibles, con anti-valores que jamás hubiera pensado que había en nuestra gente. Los venía "pispeando" de años anteriores, pero la novedad del 2011 es que lo expresaron una y otra vez.
    Este año el asunto está peor. Me cuentan los docentes y los directivos que hasta la policía llega persiguiendo a "varios alumnos" que cometieron desmanes en la plaza antes de entrar. Que tiraron a una señora al piso, que casi atropellan con la moto a un chico, que rompieron 3 bancos... Y dentro de la escuela, docentes que piden licencia y faltan porque no aguantan a tal curso o a tales alumnos.

    La realidad se está poniendo fea.

    No puedo escribirte otra cosa. Es decir, pensé en levantarte el ánimo pero caería en un discurso mentiroso con palabras que en este momento no siento, no sería real.
    Por ello, te entiendo y te escribo para que no te sientas sola. Yo también padecí mucho tiempo... Y me fui.

    Ojo, no soy de huir, pero estoy cerca de mi jubilación y trato de evitar realidades que "me sacan" de mis casillas (por más que parezca ser agua de tanque por la tranquilidad que muestro hacia afuera); si llego a reaccionar, corro el riesgo de que me inicien un pre-sumario y la jubilación no me la dan en 10 años. Esa es mi realidad. Por eso, disculpame si no llego para levantarte el ánimo, pero sabemos que el tema está muy mal.

    Dicen que los pueblos que tocan fondo "renacen" o "desaparecen". ¿Qué pasará con nosotros.

    Un gran abrazo.

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